Esteoeste
por Nuria Zúñiga · Wednesday, 17 de January de 2007 · 10:54h
Ayer hablando con mi madre me dijo que piensa comenzar a hacer unas ciertas remodelaciones en su casa. ¡Oh terror de los decoradores!, pues mi madre, como todas las madres, considera el Lladró y los muebles clásicos como el único camino en la decoración.

Así que buscándole algunas sugerencias descubrí un lugar que nos hace recordar los rincones más alejados del mundo y dar vida a nuestro pequeño o gran espacio convirtiéndolo verdaderamente en un hogar. Pero no en un hogar cualquiera, sino en aquellos que nos evocan el color azul infinito del mar y el cielo en un pequeño rincón de Mauricio, la arena de terciopelo bajo los pies o la sensación de la brisa tibia de la tarde en el rostro.
Si hombre, que no estoy desvariando, simplemente que en cuanto a espacio si puedo convertir mi piso en una imitación de las revistas sin perder el sabor sólo tengo que darme una vuelta por Esteoeste (Padilla, 72). Fusión perfecta entre lo africano y lo asiático, sin deseo de convertir las habitaciones en una choza en medio de la playa ni en una pagoda, sino más bien en darle un toque étnico relajado y funcional.
En Esteoeste podemos encontrar desde camas, sofás, mesas y sillas, a todos los complementos necesarios para ambientar una habitación como lámparas, jarrones, cojines. Los materiales son siempre un fiel reflejo de la cultura y la tierra de que provienen, fibras naturales, mármol, teca, ratán y bambú, algodón. Creo que podré encontrar algunas piezas para cuando menos redecorar la que solía ser mi habitación y crear mi rincón zanzibariano en medio de la Ciudad de México.