El arte de lo imposible

Yo conozco a una persona cuya magia radica en lograr que lo imposible se vuelva posible. Su receta la perseverancia. Perseverancia en la escuela, en el trabajo, en la vida. Deseo de superación constante. Hoy hace 33 años que comenzó su lucha por la transformación.

Escher, el arte de lo imposible

Entonces, que mejor regalo que visitar la muestra del artista holandés Maurits Cornelis Escher, un franco reflejo de esa perseverancia necesaria para poder cruzar los laberintos y no toparnos con el Minotauro. Ilusiones ópticas y juegos de perspectivas son los principales trucos usados a lo largo de sus trabajos en lo que nos muestra estructuras imposibles, paisajes oníricos y sorprendentes transformaciones.

Escaleras ascendentes que se funden con las descendentes cuando tus ojos pierden por un minuto el rastro; la magia de las matemáticas y la imposibilidad de los principios físicos nos llevan a la dualidad de lo imposible vuelto realidad; fusión del día con la noche. En la obra de Escher todo depende del punto de vista desde donde las cosas se observen.

Como con esta persona, todo depende de si ves su perseverancia como tenacidad o como tozudés. Para descubrirlo, no hace falta más que darse una vuelta por el Centro de Arte Canal (Paseo de la Castellana, 212) que en 135 litografías y grabados nos hace encontrar la respuesta.

La exposición se encuentra abierta hasta el 4 de marzo, en horario de 10.00 a 21.00h. y con un costo de 4 euros la entrada. Con la grata sorpresa de que no sólo son imágenes, sin oque incluso los arquitectos Carlos y Borja Ferrater han rediseñado el espacio expositivo para poder montar la Mezquita Isótropa y la Caja Mágica. A eso llamo yo perseverancia.

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